Innovación incremental o innovación radical

Autor: Jhonny David Atila Lijerón



Publicado el 2016-07-19


Cuando analizamos empresas públicas, privadas o cualquier tipo de organización la pregunta es ¿No estamos adormecidos realizando siempre más de lo mismo?

Si Ud. está con la idea de crecer en su empresa, negocio u organización sin innovar, permítame expresarle mi más sincero pésame. No hay nada más cierto que los puntos ciegos gerenciales, las vacas sagradas, las viejas frases “aquí se deben hacer las cosas como siempre se han hecho”, “tenemos suficiente experiencia en el asunto”, son aquellas que han sepultado varias empresas a lo largo de la historia, y no bastaría esta columna para nombrarlas.

Pero ¿Qué se necesita para evitar en pocos años más a ser sepultado por esta nueva ola de cambios?

Por supuesto que INNOVAR, sin ánimo a dar una receta futurista y más bien con el deseo de compartir con usted, investigaciones teóricas y empíricas de aquello que las mejores empresas del mundo están haciendo, le presento las diferencias que existen al interior de la clasificación por la intensidad que tienen las innovaciones a: Las innovaciones incrementales y radicales.

Las innovaciones incrementales llamadas también continuistas o relativas responden a necesidades del mercado (pull), a procesos evolutivos que ocurren dentro de una trayectoria tecnológica preexistente, son pequeños cambios dedicados a mejorar productos o servicios mediante prestaciones, funcionalidades que la empresa realiza en sus procesos y que sirven para mantener y ampliar cuotas de mercados existentes. Mencionamos algunos ejemplos: Las prestaciones que ofrecen los celulares mayor cantidad de pixeles en sus cámaras, envases más resistentes y biodegradables, ampliar el horario de servicio de un banco, el mejorar algún proceso de producción o comercialización, el ventilador sin aspas, el airbag para celulares, etc.

Los resultados de este tipo de innovaciones son el aumento de la productividad, reducción de costos, mejora de la calidad, aunque esto no llega a modificar la estructura productiva, pero determina un esfuerzo por mejorar o subsistir en condiciones cambiantes pero modestas y son promotoras de mayor competencia.

La innovaciones radicales llamadas también de ruptura, rotura súbita (breakthrogh) y revolucionarias, son las que ocurren de forma discontinua y tienen su base en el progreso de la ciencia, tecnología (push), este tipo de innovaciones modifica la estructura preexistente de un producto o servicio, mediante el esfuerzo de I+D, teniendo una influencia duradera, transforma o trastorna los mercados originando nuevas trayectorias tecnológicas a través de nuevos productos o servicios que dan aparición a nuevas industrias y nuevos patrones de consumo, lo cual influye a cambios en la organización sobre todo producción y comercialización, además de ser destructoras de competencia.

Algunos ejemplos de este tipo de innovaciones son, la introducción del MP3 como archivos de música que deja de lado al uso del CD, internet, paños o telas de concreto y hormigón armado, uso del laser en medicina, la fibra óptica, el polímero de gelatina que podría sustituir a las actuales baterías de ión litio, el chaleco antibalas de tela, la cápsula para realizar diagnósticos médicos, etc.

Por supuesto que ambas innovaciones incremental y radical traen consigo consecuencias económicas y tecnológicas, sin embargo la innovación radical es la única que podrá librarlo de su competencia, más aún si utiliza innovaciones en conceptos comerciales, como dijo alguna vez Michael Porter “La competitividad de una nación depende de la capacidad de su industria para innovar y mejorar. Las empresas consiguen ventajas competitivas si consiguen innovar“


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